- Al borde de fuera de control ha quedado la paupérrima campaña de Rangers en el torneo nacional del ascenso, que llevó a la propiedad a cesar al DT Dalcio Giovagnoli Barros.
El documento donde se ratifica la desvinculación del estratego trasandino dice de forma escueta “frente a la realidad deportiva que nos aqueja“, asumiendo bien tarde el despilfarro del año deportivo al haber traído un entrenador que desconocía el ascenso chileno y conformó un plantel -avalado por los gerentes-, de lo menos que discreto que ofrecía el mercado.
Cuando prácticamente no queda campeonato y lo que es peor, se esperó que Deportes Puerto Montt se acercara a 1 punto en la parte baja de la tabla de posiciones para reaccionar sacando definitivamente a Giovagnoli, DT que transmitió frialdad y confusiones al feble equipo.
Ahora que Rangers no solo depende de sí mismo, se toma la drástica medida que pudo ser al término de la I rueda cuando las luces de la mala campaña eran evidentes, sin embargo se siguió respaldando al entrenador que recomendó un coaching, con la anuencia de los medios partidistas.
Llega Germán Cavalleri, estratego argentino sagaz e impulsivo, pasional para vivir el fútbol y, en especial y casi desconocido en el medio, un intelectual: es profesor de Educación Física, además, de Licenciado en Física, Fisiatría y Quiropracta, es decir, tiene mucho más currículum que cualquier gerente que se metió a esta actividad avalado por la SADP.
Su misión será mantener al club en el profesionalismo, pero siempre poniendo el acento que los grandes responsables de este fracaso deportivo, están ahí y no lo será él.
Ellos no se han movido, sino por el contrario, pareciera que recién están padeciendo las pesadillas de asegurar que lo sabían todo, pero han demostrado saber nada.

