Por: Mario Moya Bustamante.
Ingeniero en Administración de Empresas.
Corría 1982 y Rangers de Talca no descendió deportivamente como debía ocurrir, ya que la -entonces-, Asociación Central de Fútbol anuló el descenso por la forma administrativa.
Aunque el equipo piducano había terminado en el último lugar de la tabla de posiciones, las autoridades del fútbol decidieron mantenerlo en Primera División, debido a que la ciudad de Talca fue considerada una de las mejores plazas deportivas del país por sus recaudaciones y el gran número de hinchas que colmaban los tablones del antiguo Estadio Fiscal.
Rangers en los últimos años ha contabilizado las siguientes asistencias en calidad de local:
24.518 espectadores (2022); 39.286 espectadores (2023); 47.789 (2024); 35.044 espectadores (2025) y, en el presente 2026, en tan solo 10 partidos, han registrado 62.802 espectadores, con un promedio de 6.280 controlados.
Rangers, este año ha cumplido una paupérrima campaña que lo tiene en el último lugar de la tabla de posiciones del ascenso chileno, tan solo 6 puntos de posible 54, con un rendimiento del 11,1 por ciento ¡muy lejos! del 60 por ciento que analicé en mi columna la semana anterior.
Rangers y Provincial Curicó Unido, jugaron el domingo en el Estadio Fiscal Iván Azócar Bernales (0x0), registrando una asistencia-récord: 10.000 personas, marco que cualquier club de Primera División desearía.
Una hinchada fiel en las buenas y las malas y, “en las muy malas” que está padeciendo en la actualidad.
Se demostró que ha progresado futbolísticamente, tanto que se tuvo un 68 por ciento la posesión del balón, además de 21 remates, 7 llegadas claras de convertir, generó 15 tiros de esquina, etc. pero eso no bastó para conseguir el anhelado primer triunfo del año.
¿Hasta cuándo seguirán esperando los hinchas para que se gane?
¿O van a esperar que nos salven desde un escritorio de la ANFP por ser una de las mejores plazas deportivas del fútbol chileno como fue hace 44 años?

