- En un partido de largo aliento y que ha entrado en la historia de los mundiales, el seleccionado guaraní se impuso en una dramática doble tanda de penales y ¡está! en octavos de final.
Sencillamente ¡brillante! lo que hizo Paraguay para plantearse de igual a igual ante Alemania, siempre favorita en las Copas del Mundo.
Orden, aplicación, derroche físico y altísimos rendimientos individuales, el caso del portero Orlando Gill, el defensor central José Canale (sin “s”) y el delantero Matías Galarza, le cerraron todos los espacios a un equipo germano que a ratos se le vio desorientado en su juego colectivo.
Abrió la cuenta Paraguay por Julio Enciso con un cabezazo dirigido (41´) en centro de Bobadilla que solo vio pasar el meta Manuel Neuer.
Fue la gran oportunidad ofensiva que se propiciaron los sudamericanos y la aprovecharon.
Protegían la ventaja hasta los 54´ cuando Kai Havertz se filtró desde una esquina al área y batió con remate cruzado a Gill.
El 1×1 se sostuvo hasta el alargue que anotó un gol anulado a Jonathan Tah por infracción previa del rubio Nick Waltemade sobre Gill y todo volvió al equilibrio.
Así la serie se definió desde el punto del penal con un arquero Orlando Gill, inspirado al contener los servicios de Kai Havertz y Nick Waltemade.
El ocaso alemán en la Copa del Mundo lo sentenció Jonathan Tah al elevar el 6° penal, tras lo cual el gran zaguero central José Canale se encargó de convertir (4×3) y clasificar a la heroica selección paraguaya a los octavos de final.
¡Notable!

