EL OTRO PERFIL DE LOS RALLYSTAS

  • Cinco destacados representantes nacionales narraron diferentes acontecimientos que suceden durante miles de kilómetros corriendo a campo traviesa y arriesgando sus vidas.

 

Historias dramáticas y graciosas, anécdotas, gestos de amistad, confraternidad y desafíos surgieron del conversatorio donde participaron cinco de los 11 chilenos que tomaron parte en la 3°  fecha del Campeonato del Mundo de Rally Cross Country la semana pasada en Argentina durante el Desafío Ruta 40.

Los deportistas dieron a conocer varias vivencias durante los seis días de competencia en las provincias de San Juan y Mendoza (San Rafael), contando las historias que no aparecen en los resultados ante un centenar de aficionados a la actividad, pilotos, navegantes, auspiciadores e invitados.

El debutante en la especialidad de las dos ruedas, Benjamín Herrera (31), campeón nacional de moto enduro.

 

CONFRATERNIDAD Y MILAGRO

 

“Hacerlo a campo traviesa es extremo porque hay que tener velocidad, cordura, navegación y suerte. En una etapa el motor se apagó a 10 kilómetros de la meta. No lo podía creer. Todo el esfuerzo económico y personal para estar ahí y veía que se me esfumaba para terminar la carrera. Algo sé de mecánica, pero botado en la pampa, solo y sin herramientas es desesperante. Hubo un cortocircuito. Moví las piezas por intuición y no sé cómo hice contacto y el motor partió solo de milagro”, comentó el talquino Herrera, 15° en la clasificación general.

En el campamento el equipo de mecánico detectó que se había cortado un cable que conectaba a la batería porque se había soltado. La moto de Herrera era una KTM del año 2014 que Francisco Chaleco López le había prestado. Una moto que estaba en el museo de Chaleco en el Mall Sport pesaba 12 o más kilos que las modernas y construida con otra geometría que la hacía más difícil conducir por las duras rutas de Argentina.

Otra particular historia vivió Benjamín Herrera por ser novato. Llegó a Argentina con su casco de moto enduro, pero no pasó la revisión técnica por no contar con la seguridad de los cascos que se usan en el Mundial. Después de una angustiosa búsqueda, desde otro equipo nacional le prestaron uno y otros implementos con los cuales no contaba. Así pudo competir

 

UNA COFRADÍA

 

El múltiple campeón del RallyMobil, Jorge Martínez Fontena, quien está incursionando desde el año pasado en el rally cross country, definió esta actividad con sus compatriotas como una cofradía.

“Desde que ingresé a la actividad de correr en el desierto he vivido otro mundo, donde existe la confraternidad. El grupo de corredores conforma una cofradía donde todos nos apoyamos y ayudamos unos a otros, esté en la categoría o equipo que esté. Eso me llamó la atención. Y en Argentina fue más cercana la relación entre todos”, comentó Martínez Fontena.

 

PURO AMOR

 

Pese a su juventud para este tipo de pruebas, Tomás de Gavardo (27) ya ha corrido cuatro Rally Dakar en Arabia Saudita.

Cada año cumple las expectativas de mejorar sus propias marcas entrenando y corriendo fechas del mundial. Pero además cada temporada se ocupa personalmente de conseguir auspicios para estar en la alta competencia.

“Es muy difícil llegar a las metas para financiar cada compromiso, ya sea para el campeonato mundial o el Dakar. He aprendido harto y por ello estoy en un proyecto audiovisual de ‘docuserie’ para ayudar a los deportistas jóvenes con todas las aristas que significa llegar a un evento internacional. Amo lo que hago en el deporte y lo quiero transmitir”, dijo De Gavardo, quien también incursiona en el rally cross country nacional, el campeonato RallyMobil, organiza la prueba de Mountainbike más numerosa de Chile y es alumno de periodismo.

Gráficas:  MPC.

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