26 ARTESANOS DEL MAULE Y CHIMBARONGO SE SUMAN A TEJIENDO REDES UCM: PROGRAMA PRESENTÓ EL DIAGNÓSTICO PSICOSOCIAL

  • Entre las necesidades identificadas en el diagnóstico participativo se encuentran los trastornos musculoesqueléticos en cuello, espalda y hombro; potenciar la asociatividad, nuevos dispositivos de salud en los territorios y apoyo desde nuevas disciplinas.

 

Llegaron hasta Rari, Quinamávida, Rauco en la Región del Maule y a Chimbarongo en la Región de O’Higgins. Los estudiantes y académicos de la Escuela de Terapia Ocupacional de la Universidad Católica del Maule (UCM) se desplegaron en terreno para realizar un nuevo diagnóstico psicosocial participativo, esta vez, a 26 nuevas artesanas y artesanos que decidieron sumarse al programa de vinculación Tejiendo Redes.

Los resultados del diagnóstico fueron presentados ante los representantes de los artesanos del crin, la lana, el mimbre y la loza; autoridades comunales y la comunidad académica UCM que aporta a este programa interdisciplinario que lidera la Facultad de Ciencias de la Salud.

“Pudimos identificar que, en localidades como Quinamávida y Rari, el nivel de asociatividad es muy alto. Esto permite que las artesanas tengan una experiencia positiva respecto de la laborar artesanal ya que pueden delegar tareas en sus pares, trabajar en equipo y acompañarse, lo que es favorable. Identificamos lo opuesto en Rauco y Chimbarongo, el nivel de asociatividad es muy bajo, por tanto, los artesanos tienen mayores problemáticas en caso de enfermedad, ya que no se puede delegar o confiar en otros las labores artesanales y esto genera mayor carga”, detalló la académica Daniela Soto.

Desde el ámbito musculoesquelético, el académico de la Escuela de Terapia Ocupacional, Javier Mancilla, explicó que “las principales problemáticas que identificamos a nivel de trastornos musculares esqueléticos se encuentran en la zona de hombro, espalda alta, espalda baja y cuello; que corresponden a las exigencias biomecánicas de las actividades que realizan”.

El cuello y los hombros son las zonas más afectadas en los artesanos del mimbre y la espalda, es el área de mayo preocupación para quienes trabajan con lana, crin y greda. “El impacto que se genera en la columna, en la espalda baja principalmente, por estar mucho tiempo sentados o mucho tiempo de pie -dependiendo de la altura de las que tengan sus telares- sumado a la exigencia de los pedidos, van a desarrollar este tipo de lesiones”, explicó el profesor Mancilla.

 

APOYO INTERDISCIPLINARIO

 

En el diagnóstico participativo también evidenció la necesidad de aportar desde otras disciplinas para los artesanos.

Daniela Robles, directora de la Escuela de Terapia Ocupacional y coordinadora de Tejiendo Redes destacó: “El programa es tan versátil y hay tantas aristas para analizar el trabajo que ya lo habíamos identificado antes, pero hoy se ha sobre manifestado y se entiende que Tejiendo Redes no solo necesita salud, sino que necesita de otras disciplinas que permitan que las artesanas trabajen tranquilas”.

En el trabajo bidireccional realizado surgieron necesidades como “la gestión de finanzas, cómo tener una pyme o una actividad formalizada ante el Servicio de Impuesto Internos, cómo hacer el conteo de los insumos para saber cuánto tienen que mandar a teñir más crin; cómo verificar la calidad del material, por ejemplo”, explicó la académica Daniel Robles.

De esta manera carreras como Contador Público y Auditor, Ingeniería Comercial, Ingeniería Informática, Agronomía y Veterinaria; surgen como potenciales aliados para el programa Tejiendo Redes que aporta a la conservación y transmisión de labores ancestrales.

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