CUARENTENA, DISCAPACIDAD MENTAL Y RECONOCIMIENTO

Por: Mauricio Zorondo.

Jefe de Operación Social Hogar de Cristo Maule Sur.

 

Las personas con discapacidad han vivido siempre el distanciamiento social.

No es novedad para ellos.

Forma parte del día a día de las personas con discapacidad mental, intelectual o psiquiátrica, porque “los normales” les temen, los discriminan, no se les acercan.

Pero el confinamiento, la cuarentena a raíz de la pandemia, ha sido otra cosa.

Los ha desajustado.

Los ha privado de cuestiones sencillas y esenciales, como salir dos veces a la semana de compras e ir los viernes a la feria libre.

Jessica, por ejemplo, cada vez que alguien abre la puerta del Programa PAFAM y Centro Diurno que tiene el Hogar de Cristo en Linares trata de salir.

De recuperar lo que era parte de su rutina.

Y para eso empuja, alega, forcejea.

Ella, que forma parte de las casi 2 mil personas con discapacidad que acoge Hogar de Cristo a lo largo de Chile, padece una discapacidad intelectual severa y le cuesta mucho entender que quienes ahora la cuidan y la quieren, de repente se hayan vuelto tan distantes y no la dejen salir a la calle.

Signos dolorosos de la pandemia.

Hoy nadie puede salir de su casa.

Para ellos nunca ha habido mucho dónde ir.

Ahora, menos.

La oferta programática de municipios y servicios sociales siempre ha sido escasa, hay barreras de acceso a actividades sociales, culturales y políticas.

Casas de acogida en barrios vulnerables han suplido esta enorme carencia a punta de empuje de pobladores y familias, con escaso apoyo del Estado.

Es triste, pero en Chile, más de 19 mil personas con discapacidad mental viven en contextos de pobreza, y, en su mayoría, son mujeres, como Jessica.

Sin embargo, el presupuesto que se destina para salud mental en el país no supera el 2,3% del total destinado a salud, cuando todas las recomendaciones expertas hablan de que se necesita al menos un 5%.

Por eso es tan importante apoyar iniciativas, como nuestro Festival de Talentos Online de Linares, que se celebra este 27 de mayo y se puede seguir por nuestras redes sociales.

Es una invitación a un evento modesto, gratuito, pero carísimo para quienes participan en él, porque representa la oportunidad de ser vistos, reconocidos, aplaudidos.

En definitiva: considerados.

 

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